 | RSS |
PARQUE | Parque. A la vera del lago. Atardecer. El reflejo de tus pies en el cristal. La moras maduras que se rinden al desgano inventan ondas que desdibujan el nogal. Una postal de nuestras manos. El murmullo de las aves que aletean su cansancio improvisan una llovizna de hojas secas que se duermen en tu regazo. Algún niño corretea. Alguna niña se entrega al ensueño del amor. Y tus ojos en mis ojos y tus labios en mis labios. Parque, a la vera del lago, nada más necesitamos. Atardecer. Enamorados, como niños, sin temor y tomados de la mano. |
| | Compártelo |  |  | | | |
|
Si el amor pudiera dibujarse | Si el amor pudiera dibujarse, te dibujaría a vos y mostrando orgulloso mi dibujo diría: ¡He aquí, el amor! Así todos sabrían que te amo hasta la locura. xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx
El mediodía nos sorprende, ansiosos. Vos esperando ese bombón, que va a endulzar tus labios, yo impaciente por el beso agradecido . Tu sonrisa ilumina la mañana; por eso.. cuando no estás el sol no sale a acariciarme. Por ahora soy sólo eso: un beso agradecido que roza tiernamente la mejilla... ¡ Me encantaría ser ese bombón que algunas veces te regalo, para llegar hasta a tu boca, acariciarme en tus labios y después, cálidamente perderme dentro tuyo…
|
| | Compártelo |  |  | | | |
|
cándida amiga | Tu amistad es un juego seductor, tus palabras, como arrullos de caracolas me colocan al borde del abismo, la pasión se mece con la violencia de una ola. Nuestros ojos son presagios de tormenta, de caricias y de besos ¡que no llegan!. Somos árboles que en veredas opuestas intentan alcanzar una quimera, pero se niegan. El temor nos acorrala, se desvisten nuestras sombras en la arena, están tan cerca tus labios, tus ojos imploran una caricia y mis manos inquietas quieren bajar a tu cintura pero es un capricho, tu mejilla es mi puerto... tu boca se aleja, laten besos apagados, somos el eco de lo que no será y eso nos basta para un día más, para otro día más... |
| | Compártelo |  |  | | | |
|
SIEMPRE VOS | Te quiero así, simple, sin vueltas, con ojeras, quijotesca, peleadora, hembra buena. Con errores, con horrores, con rabietas. Me gustás así, dormida, tan callada, inocente, tan pequeña. No te quiero sin arrugas, sin el vaho de frituras, sin tus manos harinadas, sin tus apuros y locuras, sin tu terquedad, sin tu parquedad, no te quiero pura. Te deseo batalladora, siempre dispuesta, siempre expuesta, ya sin ropa, como un árbol deshojado, quiero la sal de tu piel, quiero la miel de tus manos. Te quiero mujer, bien mujer, bien entera, te quiero cansada, te quiero abrazada, triste y confundida, a mi cuerpo encarcelada. Te quiero madre, te quiero abuela, te quiero siempre, aunque vos... ya no me quieras. |
| | Compártelo |  |  | | | |
|
SILENCIO |  Tus ojos me bastan, mi amor. Quédate callada, que tus labios no acaricien la mentira. Ya tus brazos en mi espalda no se enlazan y mi presencia acrecienta tu desdicha. Te incomodan mis caricias y los besos se deshojan como pétalos sin vida; caprichosas mariposas son tus manos escapando de mis yemas encendidas. Calla, que el silencio es confidente de tus ojos cegajosos, de tu prisa. Soy invierno en el vergel de tu memoria, vestigios de una brasa que agoniza. Silencio. La brisa de tu aliento que se aleja, mientras rojos pimpollos en el jarro me susurran al oído la tristeza. |
| | Compártelo |  |  | | | |
|
APRENDI |  No me enseñaste a quererte, aprendí yo de mis errores… y de los aciertos; aprendí, por ejemplo, que si te enojas, yo debo callarme, por que la tempestad de tu ira se aplaca en el silencio de mis labios. Aprendí que tus días tienen colores, muchos colores, claros, suaves y que cuando se oscurecen es porque se mezclan con el gris de mi nostalgia. Descubrí que amas el nido y que te mata la ausencia, que a la herencia de tu vientre le entregas el alma y el corazón y la vida, pero comprendí que necesitas el alba y el viento y la lluvia porque si no tus ojos navegan en el desgano. Aprendí de vos a pedir perdón porque tienes la grandeza de reconocer los errores. Descubrí que tienes sueños, y que en ellos estoy yo. ¡Quiero entregarte mi presente para poder ser tu futuro. Aprendí de vos que no todo es ideal pero si tengo tus manos puedo sonreír. Aprendí a amarte, más tú no me enseñaste a hacerlo, pude elegir y elegí ser parte de tus sueños. |
| | Compártelo |  |  | | | |
|
MI CHOCOLATE | Abro los ojos,
en la oscuridad no logro escucharte,
no me acostumbro al silencio
y no puedo percibirte
en la penumbra del cuarto.
¿Por qué tarda tanto tu aroma
en embriagar mis sentidos?
Los niños aún no se duermen.
Un coro de cerrojos
anuncian tu llegada.
Me encanta imaginarte.
Vienes despacio,
no quieres quebrar
la quietud del descanso.
Detrás de tu cuerpo
se corre el último cerrojo.
¡Quiero un adelanto de lo que vendrá!
Un tímido resplandor nos ilumina.
Traes un chocolate,
lo tomas, lo sometes,
lo despojas, lo saboreas,
se hunde en tu boca,
que se abre como madura crisálida.
¿Quieres? ( me ofreces).
No, respondo y me hundo en tu cintura,
comienzo a quitar tu envoltura,
saboreando tu vientre, insinúo,
- yo ya tengo mi chocolate…
- ¡ y me gusta paladearlo lentamente!
|
| | Compártelo |  |  | | | |
|
nostalgia | Hoy he decidido sepultar la nostalgia. En mi cuarto estoy velando la tristeza y el dolor. Me acerco a la ventana, en el cielo, la aurora provoca un éxodo de estrellas. Retorno a la cama, el otro hemisferio está vacío…pero tibio. No hace mucho que te fuiste y no es tanta la distancia. Me acurruco de tu lado tratando de atrapar la esencia de tu cuerpo. Levanto mi alegría. El espejo me devuelve el mismo cuerpo y el mismo rostro de todos los días. Pero es otro corazón el que late en este pecho. Es un corazón que ha decidido amarte, como ayer, como hoy, como siempre y que sabe que puede contar con vos… porque hay otro corazón, no muy lejos, dentro de un cuerpo de mujer, que late con fuerza cuando me acerco y ese corazón tiene tu nombre.. |
| | Compártelo |  |  | | | |
|
una rosa, un poema y vos... | Una rosa, un poema y tu nombre… la tarde moribunda se adormece en mis pupilas. Imagino tu rostro, tu sonrisa sin asombro, tus manos coqueteando con el moño. Rosas rojas y un poema, no es muy original… pero es tuya y mía toda la alegría… es tuyo y mío todo el cielo, el aire, tus ojos, mis ojos… son míos tus labios, son míos tus senos, son míos tus latidos, tus gemidos, tus lamentos. Una rosa, un poema y tu nombre ¿Qué más hace falta?... El cansancio de la noche nos une, el rito de la cama… dormir abrazado a tu espalda, el aroma de tu pelo en mi cara… una rosa, un poema y vos… |
| | Compártelo |  |  | | | |
|
MAXIMAS PARA TI | MAXIMAS PARA TI I No me endioses, ni me alabes, susúrrame mis defectos. No aprisiones tus sentidos en la cárcel de mi cuerpo. No me tientes con halagos, ni encapriches mis deseos, siénteme gris, indeciso, predecible, sin secretos. II No me idealices, porque si lo haces, Amarás lo que quieres que sea, y no lo que soy. No me regales tu sexo, sólo por nimio placer, que me cueste demasiado aunque amenace en ceder. III No te cubras en mi sombra, prolongándote en mi ser, ten tu ego y tu memoria, no sólo en la luz te quiero ver. No me dejes pensar por ti, más oblígame a pensarte, no mucho, quizá un atisbo suficiente para amarte. IV Provócame, y si ves que la llama se extingue, engáñame, no engrilles tu felicidad. (yo sabré que he fracasado). Ama lo feo y lo bello de mi cuerpo, si son más los defectos, ignóralos, no los niegues, si me amas, aprenderás a embellecerlos.
V No me celes, pero has que mis celos se encarnen, que duela entender cuánto me embriagas. Déjame inventar sobre tu ser, que mis labios sean a tu cuerpo lo que tu cuerpo es a mi piel, que no haya frontera sin ceder, que no haya rima sin su verso, que no haya verso sin su miel. Ámame, pero no me desees, si lo haces, no podrás dejarme. Ámame por lo que soy: un hombre, simplemente un hombre. |
| | Compártelo |  |  | | | |
|
BELLEZA |  Desperté antes que el sol acariciara la casa, el rocío se mecía entre las hojas de la parra, había un brillo especial en los albores del alba, las campanas de la iglesia enmudecían su taña. El primer rayo de luz que en la ventana jugaba se prendó de tu hermosura y posó sobre tu cara. Viendo yo tal ternura que ese rayo prodigaba me invadió un celo ardiente, ¡Temí que él te besara!.... entonces... detuve el sol, puse cerrojo en ventanas y enamorado cubrí de tibios besos tu cara |
| | Compártelo |  |  | | | |
|
SI YA LO SABES | Si me pedís que te dibuje, dibujaría mi cuerpo, tan adentro te siento que a veces me confundo con vos. Si me pedís que te borre porque ya no me necesitás, un lienzo blanco sería mi óleo y tendría que extraviarme, ¿No lo ves?... no se puede quitar el cielo sin antes desvanecer los pájaros Vamos, nena, no me encarceles, con vos soy libre, soy lo que quiero y quiero lo que sos vos. Deseo poner ojos en tus yemas y labios en tus manos recorrerme con ellas, verme tal cual me ves, entonces podría comprender, aunque duela, que vos ya no sos y que yo... soy sólo una espera. |
| | Compártelo |  |  | | | |
|
FLOR | Te esperé sentado en el umbral contemplando las flores que crecían, las rosas parecían respirar el aroma de tu cuerpo que venía. Desde el patio se oía el trajinar de pasos inquietos que corrían mezclados al tenue crepitar de brazas ardientes que morían. ¡El nos ha venido a visitar! Tus padres, entre suspiros, decían y yo que te esperaba en el umbral, ansioso por verte...¡No veía! Cuando pude mis nervios aplacar y el velo de mis ojos descorrer tembloroso y ardiente pude ver tu porte muy cerca del tapial, vos había estado siempre allí, ¡Entre las flores que vestían el umbral!
|
| | Compártelo |  |  | | | |
|
AMANTE FUGAZ | Sus brazos rosados rodeaban mi cuello, la cálida noche moría de amor, sedientos sus labios, bebían mis besos, tenues estrellas sentían pudor. Caían las hojas sobre nuestros cuerpos desnudos de harapos, nos vestía Dios, la luna escarlata besaba sus senos, trasnochados grillos gritaban: ¡Pasión!. Sentía sus manos ávidas de cielo buscar las alondras de mi corazón, las flores del patio rozaban su pelo, más, mis caricias, buscaban su flor. Bajamos las musas y todas las hadas cuando en el postrero instante final gemimos febriles, mordiendo con ansias, ¡ Fue todo estrellas, el goce estelar! La noche avanzada calló el secreto, mi cuerpo y el suyo vestidos se van, ella a su casa, marido, encierro, yo a mi rutina de amante fugaz. |
| | Compártelo |  |  | | | |
|
SEDUCCION DE VIDA | No me interesa la muerte, más me seduce la vida, porque de luz fui pintado, porque el color me domina, y saber que a cada paso se va inventando el camino en senderos cuyos bordes tiñen de rosa los pinos, con el mar cantando espuma entre orquestas de corales, los árboles hamacando el trinar de los zorzales. No me interesa la muerte, más me seduce la vida y el encanto del recuerdo de mi niñez transcurrida, de mediodías soleados arrebujando en la mesa el placer de tener todo, si todo es negar tristeza, y la canchita de futbol y los ambiguos cariños, los domingos a hurtadillas aprender a no ser niños. No me interesa la muerte, más me seduce la vida porque vivir tiene el don: cicatrizar las heridas, porque el tiempo pasajero me ha dejado tu presencia y fui aprendiendo de a poco el perfume de tu esencia, porque debo recordarme que me olvide de olvidar si hay olvido no hay tiempo y solo resabios de sal. Porque aún sigo creyendo y vos estás todavía no me interesa la muerte, más me seduce la vida. |
| | Compártelo |  |  | | | |
|
|